Qué es cada cosa
Continente es la vivienda en sí: paredes, suelos, techos, instalaciones, puertas, ventanas, la cocina montada, el baño, el parqué. Todo lo que si le das la vuelta a la casa no se cae.
Contenido es lo que sí se cae: muebles, ropa, electrodomésticos, televisión, ordenador, joyas, bicicletas.
Parece obvio, pero hay zonas grises que dan disgustos: el armario empotrado suele ser continente, el armario de Ikea es contenido. La lámpara de techo, continente; la de pie, contenido.
El error del continente
El continente no es lo que te costó el piso. Es lo que costaría reconstruirlo, sin el suelo. Y aquí pasan las dos cosas a la vez:
- Gente que asegura de más: pone el precio de compra de la vivienda. Está pagando prima por un capital que nunca va a cobrar, porque el solar no arde.
- Gente que asegura de menos: el capital se fijó al contratar y no se ha tocado en quince años, mientras reformar cuesta el doble. Ese es infraseguro, y significa cobrar solo una parte de cualquier siniestro.
El error del contenido
Con el contenido pasa casi siempre lo mismo: está corto. La cifra se puso a ojo el día de la contratación y no se ha revisado.
Haz la prueba mentalmente: si mañana te vacían la casa entera, ¿cuánto costaría reponer todo? Muebles, electrodomésticos, ropa de toda la familia, aparatos electrónicos, la bici, las herramientas del trastero. La cifra que sale casi siempre es mayor que la que figura en la póliza.
Los objetos de valor van aparte
Joyas, obras de arte, relojes o colecciones tienen límites propios dentro del contenido, y suelen ser bajos. Si tienes joyas por 6.000 € y el límite para joyas es de 1.500, cobrarás 1.500 aunque tu contenido total esté bien asegurado.
Además muchas pólizas exigen que estén en caja fuerte para cubrir el importe completo. Míralo antes de necesitarlo.
Qué hacer esta semana
Saca tu póliza y busca tres cifras: capital de continente, capital de contenido y límite de objetos de valor. Con esas tres ya sabes el 80% de lo que puede salir mal.
En resumen
El continente es el coste de reconstruir tu casa, no lo que pagaste por ella. El contenido casi siempre está corto. Y las joyas tienen un límite aparte que suele ser mucho menor de lo que la gente cree.
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Esto es información general, no un consejo para tu caso concreto: lo que cubre tu póliza depende de sus condiciones particulares. Si quieres que la mire, mándamela y te digo qué tienes de verdad.
