Lo que dice la ley
La Ley 5/2019 de contratos de crédito inmobiliario prohíbe expresamente las ventas vinculadas: el banco no puede condicionar la concesión de la hipoteca a que contrates el seguro con ellos.
Lo que sí puede hacer es exigirte que tengas un seguro con unas coberturas mínimas, y ofrecerte mejores condiciones si contratas sus productos. Eso es legal y se llama venta combinada. La diferencia es importante: pueden pedirte el seguro, no pueden pedirte que sea el suyo.
Y están obligados a aceptar la póliza que les presentes de otra compañía, siempre que tenga condiciones equivalentes.
Por qué suele salir mucho más caro con el banco
Por dos razones. La primera es que el seguro del banco suele ser de prima única financiada: pagas todos los años de golpe al firmar, y ese importe se suma a la hipoteca. Es decir, pagas intereses por tu seguro de vida durante veinte o treinta años.
La segunda es que suele ir con el capital igual al importe total del préstamo durante toda la vida de la hipoteca, cuando lo que debes va bajando cada año.
El detalle que casi nadie mira: el beneficiario
En los seguros de vida vinculados a hipoteca, el beneficiario suele ser el propio banco. Si falleces, el seguro cancela la deuda y tu familia se queda la casa libre. Está bien.
Pero si contratas tú el seguro por libre, puedes poner como beneficiaria a tu familia, y que sean ellos quienes decidan si cancelan la hipoteca o usan ese dinero para otra cosa. Es una diferencia de control que a mucha gente le importa.
Cómo cambiarlo sin líos
- Mira qué coberturas mínimas te exige la escritura o el contrato de préstamo.
- Busca una póliza equivalente por tu cuenta y compara el coste anual real, no la cuota financiada.
- Presenta la nueva póliza al banco antes de anular la anterior, con acuse de recibo.
- Comprueba qué bonificación pierdes en el tipo de interés. A veces compensa y a veces no: hay que hacer el número, no suponerlo.
Ese último punto es el que hay que calcular bien. Si por llevar el seguro con el banco te bonifican 0,20 puntos en el tipo, hay que ver cuánto es eso en euros al año y compararlo con lo que te ahorras en la prima.
En resumen
El banco puede exigirte tener seguro de vida, pero no que sea el suyo. Antes de cambiar, calcula qué bonificación de tipo pierdes y compárala en euros con lo que te ahorras. Muchas veces sale a cuenta; otras no.
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Esto es información general, no un consejo para tu caso concreto: lo que cubre tu póliza depende de sus condiciones particulares. Si quieres que la mire, mándamela y te digo qué tienes de verdad.
