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Cinco furgonetas, dos turismos y un remolque. Ocho pólizas, ocho vencimientos distintos, ocho recibos sueltos y un conductor que se queda tirado un viernes sin que nadie sepa a quién llamar. La gestión de los vehículos de una empresa se descontrola sola, y el descontrol siempre acaba apareciendo el día del siniestro.
Una póliza de flota agrupa bajo un mismo contrato todos los vehículos de una empresa o de un titular, con un solo vencimiento, una sola relación de vehículos y una gestión unificada de altas, bajas y siniestros. En lugar de tener un contrato por matrícula, se tiene un contrato con un anexo de matrículas que se modifica cuando cambia el parque.
El número mínimo de vehículos para constituir flota varía según la entidad, y normalmente se sitúa en un umbral bajo, de modo que la mayoría de pequeñas empresas con varios vehículos afectos a la actividad pueden plantearlo. El requisito real suele ser la titularidad común: los vehículos deben pertenecer a la misma persona física o jurídica, o a un grupo vinculado que la póliza recoja expresamente.
Lo que gana una empresa al agrupar no es una cuestión de papeleo menor. Es tener un único vencimiento en el calendario, una sola relación de garantías que revisar, altas y bajas resueltas en el día cuando entra o sale un vehículo, un único interlocutor para todos los partes y una visión conjunta de la siniestralidad que permite actuar sobre lo que de verdad está fallando.
Cada tipología tiene un uso declarado distinto, y el uso es la variable que más siniestros deja fuera cuando no se declara bien. No es lo mismo un turismo de uso particular que uno afecto a la actividad, ni un camion de servicio propio que uno de transporte público de mercancías con tarjeta de transporte.
Dentro de una misma flota, cada vehículo puede llevar una modalidad distinta según su antigüedad y su uso.
| Garantía | Terceros | Terceros ampliado | Todo riesgo con franquicia |
|---|---|---|---|
| RC obligatoria | Sí | Sí | Sí |
| RC voluntaria | Sí | Sí | Sí |
| Defensa jurídica y reclamación de daños | Sí | Sí | Sí |
| Asistencia en viaje | Según contratación | Sí | Sí |
| Lunas | No | Sí | Sí |
| Robo del vehículo | No | Sí | Sí |
| Incendio | No | Sí | Sí |
| Fenómenos atmosféricos | No | Según contratación | Sí |
| Daños propios del vehículo | No | No | Sí |
| Vehículo de sustitución | Según contratación | Según contratación | Según contratación |
| Accidentes del conductor | Según contratación | Según contratación | Según contratación |
Hay riesgos del transporte que no están en el seguro del vehículo, por mucho que se contrate a todo riesgo.
Es lo primero que miro y casi siempre aparece algo. Una furgoneta vendida hace ocho meses que sigue en la relación, o una que se dio de baja temporal en tráfico y nadie comunicó. Es una gestión pendiente, no un problema de cobertura, pero conviene limpiarlo antes de cualquier revisión.
El remolque tiene matrícula y obligación de aseguramiento propia a partir de determinado peso. Muchas empresas asumen que va incluido con la cabeza tractora y no es así. Cuando el remolque se desengancha o provoca un daño estando desenganchado, la cobertura que responde es la suya.
Una empresa que empieza haciendo reparto propio y pasa a transportar para terceros cambia de categoría. Si la póliza sigue declarada como servicio propio, la entidad puede oponerse al pago. Lo mismo ocurre cuando un turismo comercial pasa a usarse para reparto, o cuando un vehículo se dedica a escuela de conductores o a alquiler.
Las pólizas de flota suelen admitir conductor indistinto, pero no todas, y algunas excluyen a los conductores menores de cierta edad o con menos de determinada antigüedad de permiso. Si en su empresa conduce personal temporal, hay que asegurarse de que la cláusula lo recoge.
Conviene saber de antemano si el vehículo se indemniza a valor venal, a valor venal mejorado o a valor de nuevo durante un periodo determinado. En flotas con vehículos industriales recién incorporados, esa diferencia es la que decide si se puede reponer la unidad o no.
Las estanterías interiores, los equipos de frío, las grúas auxiliares, los cajones de herramienta y la rotulación forman parte del valor real del vehículo y, si no constan declarados, no se indemnizan. En furgonetas de instalador, ese equipamiento suele pesar bastante en el conjunto.
Una flota es un conjunto, y la siniestralidad del conjunto condiciona su renovación. Cuando se analiza vehículo a vehículo casi siempre se descubre que una parte pequeña de la flota concentra la mayor parte de los partes. Actuar sobre eso, con formación o con reasignación de rutas, es lo único que mejora la situación de forma estable.
A partir de ahí le devuelvo un cuadro con todos los vehículos, su modalidad actual y la que le recomiendo para cada uno, con los huecos señalados. El tratamiento contable y fiscal de los vehículos afectos a la actividad y de sus seguros depende de su situación, así que ese punto consúltelo con su asesoría fiscal.
Las dudas que me llegan cada semana por WhatsApp, contestadas sin rodeos.
El resto de coberturas que suelen ir de la mano con esta.
Mándeme por WhatsApp la lista de vehículos y las fichas técnicas y le devuelvo un cuadro con la modalidad de cada uno y los huecos que tenga. Si prefiere contármelo de viva voz, llámeme cuando pueda.
Julio Brasal Fernández · SEGUROS JBRASAL · Mediador de seguros registrado en la DGSFP · Clave DGS C046703846039W · NIF 03846039W · Tel. y WhatsApp 626 985 295 · www.segurosjbrasal.es